Celebración de mi cumpleaños 40
...contar alegra mi alma y me hace libre.
Recordando post que compartí el 30 de diciembre del 2021 en mi cuenta de facebook.

Quisiera traer este post a mi rincón de cuentos, pues habla de mi despertar profesional y vocacional.

Cuando era pequeña mi papá llevó un cuento a casa (mi papá es mi favorito, es profesor y despertó en mí la vocación profesional, pasión que sigo manteniendo por esa carrera que estudié, ejercí y que ejerzo de otras formas y maneras en la diáspora). El cuento era gracioso por el término tornasolado y fue el primer cuento que leí entero como nueva lectora.

Es mi cuento favorito. El tiempo pasó y estudié aquello que siempre soñé, de alguna extraña manera mis clases eran contadas y con esos «cuentos» los chamos aprendían. Conocía la narración oral, claro si mi vecino de al frente es Armando Quintero, el Director de Narracuentos UCAB y allí más de un viernes escuché cuentos en la plaza de mi amada universidad.

Llegó la maternidad y con ella el regreso al arte, a eso que soñaba en mi adolescencia y busqué a Armando para formarme. Al poco tiempo le acompañé en un proyecto que inició como extensión de la universidad y fue de intervención comunitaria real en nuestros Ruices, zona de Caracas, en el parque. Al llegar aquí empecé a buscar la forma de contar, porque para mí, contar alegra mi alma y me hace libre.

Durante el confinamiento se me ocurrió darle vida a Los Cuentos de Marianita, remembranza de mis abuelos que me llamaron siempre en diminutivo. Empecé a tener un gran éxito en las redes sociales y participé en varios eventos virtuales y en la actualidad he podido contar en espacios presenciales, este año salí por primera vez de Canarias a Barcelona, gracias al Prof. Rubén Martínez Santana, un narrador oral con experiencia y 20 años en la ciudad, también uno de los primeros narradores orales del movimiento en mi país. Javier Rondón, autor de El Sapo Distraído, en diciembre del año pasado me contactó por correo electrónico y me felicitó, además me envió dos obras inéditas, en marzo el Covid lo llevó a la eternidad y parte de mi alma se entrelaza con la suya.

Este Sapo Javier, mi nuevo acompañante hecho por mi amiga Maritza Cabello, lleva un libro que dice que para amar a una tierra, las historias son las que nos conectan y sí, porque antes de conocer Canarias, ya la amaba. Y a Venezuela jamás podré olvidarla. Gracias vida por tanto ❤

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