Librería Agapea en Las Palmas me ha dado la oportunidad de contarle a las familias de mi isla vecina.
Con mi proyecto 7 años, 7 destinos, 77 cuentos me surgió la oportunidad maravillosa de contar cuentos en la isla de Gran Canaria, en la Librería Agapea de Las Palmas. Formar parte de su programación, me da muchas alegrías, ya que representa un viaje lleno de aventuras, más allá de la sesión, porque viajar tiene que ver con ilusionarte, cambiar de aires (aunque compartamos vientos y paisajes) y sin dudas una renovación para el espíritu y para la profesión.
La primera sesión se dio el sábado 26 de julio, mi hija Angélica me acompañó, porque siempre me acompaña alguno de mis hijos, total esto ha surgido desde que nacieron, sin ellos Los Cuentos de Marianita no hubiese surgido desde lo más profundo de mi alma. Debo recordar que estos cuentos llevan también impresa mis raíces, un homenaje a la valentía de mis cuatro abuelos canarios, que me enseñaron a amar sus islas y a mi país natal, mis abuelos quisieron a Venezuela tanto o más que a su tierra y parte de lo que soy se lo debo a ellos, igualmente.

«Mis Cuentos Favoritos» es una sesión muy bella donde los animales son los protagonistas, parto de la idea de que todos tenemos algún cuento favorito y con esa premisa explico el motivo de la sesión, donde habrá animales grandes y fuertes o largos y flacos o pequeños y diminutos que viven aventuras en diferentes lugares.
Durante esta sesión tuve la cálida compañía de mis morochos (gemelos) Santi y su hermano mayor Enzo. Fue una alegría inmensa como profe poder compartir este momento con ellos, verlos grandes y profesionales. Escucharon los cuentos maravillados, cual niñitos y eso más el café que nos tomamos bien valió la pena. Luego vueltita por la Playa de las Alcaravarenas, tomamos un buble tea (los adolescentes y sus modas japonesas) y pudimos tocar la arena rubia, un lujo de tarde y de regreso en avión a Tenerife.

La segunda cita fue el sábado 30 de agosto, le tocaba el turno a Daniel. Allí estuvo «La Detective de los Cuentos» con todo su despliegue de atrezzos y adivinanzas, conocí a un nuevo amigo de cuentos, un pequeño cuyos padres tienen el mejor restaurante de estilo cubano de la zona, una familia trabajadora y emprendedora que nos muestran el lado amable de un país que como el mío, pareciera sin esperanza. El niño participó muy contento como si fuese un cuentacuento más y leyó una de las adivinanzas, por cierto muy bien, lo que él no sabe es que la narración oral tiene origen en su tierra y que eso como le viene de herencia.

Otra cosa curiosa fue la presencia de familias de turistas, cuya lengua nativa no era el español, que fueron a que sus niños a escuchar cuentos justamente en español ¡Me pareció una maravilla! Ese día comimos con mi querido Néstor Bolaños, un narrador de la isla al que le tengo especial cariño, nos dimos la oportunidad de compartir con mi inquieto chiquitín. Ya luego nos fuimos Dani y yo al Museo de la Ciencia y la Tecnología (ELDER), un lugar espectacular. Daniel dice querer ser científico, la verdad es que él es explorador y como en la actualidad está en una serie de cambios pues aprovechamos este momento para una aventura que culminó en un regreso en barco. Lamento no tener fotos de la sesión, pero no tenía a ningún fotógrafo porque Dani es artista y está en el escenario con mami.
La última cita de este año, que espero dé paso a muchas para el próximo 2026 fue el pasado sábado 15 de noviembre. Sé que le tocaba a Angélica, pero vino nuevamente Daniel, tener dos hijos en edades tan diferentes nos hace adaptarnos a sus necesidades particulares. Antes de entrar en Agapea fui a invitar a mi amiguito cubano y a tomarme un cortadito con un pastelito de guayaba glorioso en «A lo Cubano». Llevé mi sesión «Secretos de la Naturaleza» que es una sesión algo movida, porque lleva cuentos y retahílas, la gran sorpresa fue la presencia de 28 niñitos pequeñitos, me pilla teniendo que adaptar la sesión sobre la marcha. El último cuento decidí leerlo en voz alta, no la concebí como una típica sesión de narración oral, pues el cuento lo amerita con la belleza de sus ilustraciones y la profundidad del tema. Al sentarme a leer pensé que con la revolución pequeñina, no salía, de repente todos empezaron a sentarse tranquilamente y a escuchar esta hermosa historia ensimismados por la voz y las hermosas imágenes. Esto solo ocurre gracias a la magia que da el amor por los cuentos.

Después de comer en un restaurante que parece de anime japonés, Dani me pidió ir en la guagua roja, la guagua de turismo y le dimos la vuelta a Las Palmas, conociendo su famoso barrio de Vegueta y la Catedral, fue una experiencia muy interesante y divertida. De regreso al Muelle de Santa Catalina nos fuimos caminando a «Casa del Libro» para ir a ver al escritor y narrador Daniel Martín Castellano.
Quería que Daniel me firmara el «Encuentracosas» y que los dos Danieles conversasen, como si llamarse Daniel fuese parte de un club especial. Allí Dani seleccionó dos libros, uno de aventura «Los Invencibles» que se está leyendo y la verdad lo comprende bastante bien y el triste «El Monstruo» que nos muestra una dura realidad de violencia intrafamiliar. Me tomé la foto con el gran Daniel, no sólo lo admiro como escritor, en su labor cultural y educativa, sino como persona, porque es buena gente y esperemos que el mundo se llene de más y más buena gente, como nos reza el cuento de Marisa Vannini «Corazón de Arepa».
Como no podía ser de otra manera, para un final de cuentos, nos tocó enfrentar la aventura del teléfono que se apaga, que te quedas sin el famoso GPS, de que te desorientas en Las Palmas, pierdes la guagua para el barco y decides rápidamente ir al aeropuerto en la 60 para que Binter te regrese a tu isla en el próximo vuelo que se pueda. La buena noticia es que podemos cambiar el barco para otra fecha, así que Las Palmas, espéranos que prometemos volver. Todo esta información me la debería patrocinar Fred Olsen =)
Muchas gracias Agapea Las Palmas por la oportunidad, seguiremos en el 2026 más y mejor.





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